Mito y realidad de los rayos UV.

Sobre los efectos de los rayos UV y del protector solar hay varios mitos. Acá encontrarás la verdad hacia algunas interrogantes. Lo más importante: ¡Ser responsable con nuestra salud!

1. Mito: Usar un producto con factor de protección solar (FPS) 100 quiere decir que te cuida un 100% del sol.
Realidad: La única diferencia entre un protector factor 15 y uno 100 es el tiempo que dura el efecto de protección. Quien usa uno menor debe reaplicar la crema varias veces al día, mientras que uno del 100 sólo ayuda a no tener que aplicarlo con tanta frecuencia. Pero no hay manera de librar los efectos dañinos del sol al 100%.

2. Mito: El factor de protección es igual que la pantalla solar.
Realidad: Falso. El factor (spf) cubre contra los rayos de luz. Las pantallas cubren un espectro más amplio de rayos de luz, por eso es necesario que el producto de protección solar tenga los dos.

3. Mito: Cumplir con usar protector solar todos los días en la mañana es suficiente.
Realidad: No existen bloqueadores ni protectores que cuiden la piel por más de 6 u 8 horas. Si excedes este tiempo, tu piel estará desprotegida del sol.

4. Mito: No necesitas protector solar porque trabajas en oficina, y no en la calle ni en espacios exteriores.
Realidad: Los rayos solares atraviesan las ventanas. Las luces artificiales de focos, pantallas y aparatos también contribuyen a envejecer las células de la piel. Además, en algún momento del día sí hay contacto directo con la luz del sol en exteriores.

5. Mito: No usar protector solar porque tapa los poros de la piel y te provoca piel grasa.
Realidad: El problema no es el bloqueador, sino la elección del producto incorrecto para el tipo de piel. Hoy día existen diferentes tipos de protectores que no provocan alteraciones en el PH ni en la grasa natural de la piel.

6. Mito: Los protectores y bloqueadores no dejan que la piel tome un bronceado.
Realidad: Sí lo permiten porque no protegen del sol al 100%, e incluso ayudan a conseguir un bronceado sano, paulatino y con un color más intenso y duradero.

7. Mito: El daño solar ocurre sólo cuando la piel se quema y arde.
Realidad: La exposición a los rayos UV no siempre provoca síntomas como enrojecimiento, ardor y comezón. Los daños son acumulativos y se manifiestan a lo largo del tiempo en manchas, arrugas y piel seca.

8. Mito: Las morenas tienen una capa más gruesa o una capa extra de piel.
Realidad: Sin importar qué tono de piel tienes, los rayos UV entran en tu piel y producen más melanina. Las morenas pueden quemarse también, aunque les tome mucho más tiempo que a las mujeres de piel blanca.

9. Mito: Sólo debo preocuparme por el sol en verano.
Realidad: Aunque haga frío, llueve o esté nublado, no debes saltar el uso de la protección solar porque los rayos atraviesan las nubes. No te confíes del clima tampoco.

10. Mito: El daño causado por el sol es irreversible.
Realidad: Los antioxidantes y los hidratantes ayudan a conservar la piel, pero los daños ocasionados por los rayos UV se acumulan en la piel de tal manera que no pueden borrarse jamás.

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